El Perdón

¿Puedes tú perdonar?

(Mateo 6:14-15) Porque si perdonáis a los hombres sus transgresiones, también vuestro Padre celestial os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras transgresiones.

Más Lectura: Mateo 18:20-35; Efesios 4:25-32

¿Es posible medir la madurez espiritual de un cristiano? Es cierto que no podemos juzgarla por la longitud ni incluso por el contenido de sus oraciones. Demasiadas oraciones hechas en público podrían tener la intención de causar efecto en «los oyentes», no en «el Oyente».

Ni siquiera la generosidad de nuestras ofrendas es una prueba infalible de espiritualidad, porque puede que también lo hagamos para lograr reconocimiento personal o calmar una conciencia culpable.
Tal vez la prueba más segura sea la capacidad de perdonar. ¿Es difícil perdonar a una persona que te ha ofendido? Cuando vemos a Cristo como nuestro ejemplo, ¿cómo quedamos? Mientras más nos parezcamos a Él, más fácil será perdonar a los demás. Cuando pensemos en cuánto nos ha perdonado
debemos estar dispuestos, a la vez, a perdonar a otros como Dios nos ha perdonado a nosotros en Cristo (Efesios 4:32).

El pastor y evangelista británico Juan Wesley (1703-1791) se encontraba viajando con el general James Oglethorpe, el cual estaba enojado con uno de sus subordinados. El hombre se acercó al general y humildemente le pidió perdón, pero éste contestó ásperamente: «¡Yo nunca perdono!» Wesley miró al general a los ojos y dijo: «Entonces, señor, espero que usted nunca peque.»

¿Te gustaría que Dios te perdonara de la misma manera en que tú perdonas a los demás? Piénsalo.

CUANDO TE PAREZCA QUE NO PUEDES PERDONAR, RECUERDA CUÁNTO TE HAN PERDONADO A TI.

Antes sed benignos unos con otros . . . perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. (Efesios 4:32).